Sueños

La mentira esta ahí fuera

sueños lúcidos

El tiempo iba pasando. Ya habían terminado los exámenes finales y a pesar de haber dormido pocas horas a causa de permanecer estudiando hasta tarde, apenas tenía sueño. Incluso una pastilla parecía no hacer ya efecto. Por un lado estaba la ansiedad que padecía deseando quedarse dormido y por otro, que tal vez se estuviese habituando a las pastillas y estas hiciesen cada vez menos efecto en su organismo.

Cuando llegaba la hora de dormir nuevamente se sentía impotente. Deseaba estar con Lorena, pero no era capaz de conciliar el sueño. Cuando por fin lo lograba, le ocurría como en el pasado: se despertaba transcurridas pocas horas.

Tenía mala cara. Unas enormes ojeras se habían dibujado bajo sus ojos. Estaba pálido y se sentía cansado.

— ¿Por qué no has permanecido en la cama más tiempo? Hoy es sábado y ya has concluido los exámenes. Tienes el aspecto de llevar…

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