Miles de argentinos iniciaron durante el fin de semana el trámite para abandonar a la Iglesia católica, especialmente disconformes con la postura que tomó en contra de la legalización del aborto durante el reciente debate parlamentario.

La iniciativa “Apostasía colectiva” dispuso centros de atención en siete ciudades, entre ellas Buenos Aires, de norte a sur del país.

Los impulsores del llamado a romper con la Iglesia católica explicaron que “para ser escuchada” por las autoridades argentinas la institución religiosa “argumenta que casi el 90 por ciento del país es católico o indirectamente apoya sus doctrinas”. “La Iglesia católica es posiblemente la institución que mayor nivel de representatividad se adjudica, y simultáneamente es la que menos claridad ofrece a la hora de demostrarla”, dijeron los promotores de la acción en un comunicado.

Durante las manifestaciones protagonizadas en las…